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jueves, 17 de mayo de 2012

LA CONFIANZA Y LAS PREFERENTES.


Cuenta la leyenda que hubo una época que los directores de sucursales de banco eran personas de total confianza, siempre dispuestos a buscar la mejor solución para mejorar los ahorrillos de sus clientes. Clientes de toda la vida, con su libreta de ahorros. Ahora más de un director de sucursal tiene que mirar tras sus pasos. Ya era conocida la rotación de directores, no era bueno para los intereses del banco que el director se encariñara con tal o cual cliente.
A todo esto nos encontramos ante las únicas empresas que el gobierno no está dejando caer por el precipicio de la crisis, aquellas que ejecutan con exquisita puntalidad todo tipo de deshaucio para sus clientes morosos. Aquellas que ofrecen productos excesivamente arriesgados masivamente, a clientes sin la preparación (aunque vista la situación de la economía, quien tiene esa preparación, RATO por ejemplo no). Este es el caso de las participaciones preferentes en el siguiente artículo te explica muy claro en el barrizal que se han metido muchos humildes ahorradores.
http://www.libremercado.com/2012-05-15/corralito-ya-vivimos-uno-en-espana-el-de-las-participaciones-preferentes-1276458578/

El funcionamiento de las preferentes parecía sencillo, o al menos se vendían como tal. Se compraban por un valor determinado, se cobraba la rentabilidad pactada año tras año y si se quería recuperar el dinero invertido sólo se tenían que poner a la venta y en menos de 48 horas se tenía de vuelta el dinero en mano. Todo parecen ventajas, sin embargo, eso sólo fue así en época de bonanza. En tiempos de crisis, las preferentes se convertían en una trampa por varios motivos:
  1. Si la entidad emisora no tiene beneficios en un período, ese año no se cobra el cupón.
  2. Estos productos cotizan en un mercado secundario en el que para recuperar la inversión hay que ponerlos en venta, pero si la cotización está baja se puede perder una parte del capital.
  3. Si se dan muchas órdenes de venta y casi ninguna de compra, resulta prácticamente imposible recuperar el capital.
Esto último ha sucedido a finales de 2011, lo que ha hecho imposible que miles de ahorradores puedan recuperar su dinero, algo que ha sido tachado por algunas voces críticas como un auténtico "corralito".

Total, que el aviso que le han dado al ministro Montoro puede ser el principio de muchos. Gran cantidad de gente confiada ha metido los ahorros de toda su vida, en auténticos pozos sin fondo, por una raquítico de interés del 7%. La avaricia les va a dar por saco.

NOTA: Eso de los test de estres de la banca española, fue otro engaño masivo. ¿Quien audita al auditor? aquí la noticia

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